Vet2Go
Rediseñamos la experiencia de contratación de Vet2Go, no solo la interfaz: convertimos un proceso de reserva complejo y rígido en uno claro y flexible, preparado para pedir cita para una o varias mascotas.



- Cliente
- Vet2Go
- Sector
- Veterinaria a domicilio
- Duración
- 1–2 meses
- Qué hicimos
- Auditoría UX · Rediseño del flujo · Design system
Pedir una cita debería
ser sencillo.
Vet2Go es una app para contratar servicios veterinarios a domicilio. Cada reserva encadena cinco decisiones: mascotas, servicios, dirección, fecha y hora, y pago.
El problema: el catálogo reunía muchos servicios, pero no ayudaba a entender qué incluía cada uno ni por qué elegirlo. Y el flujo estaba pensado para un solo paciente: para reservar para otra mascota había que repetir toda la contratación.
Investigación
y diagnóstico.
Antes de mover píxeles, necesitábamos entender dónde se rompía la experiencia:
- Auditoría heurística para localizar fricciones en cada pantalla.
- Entrevistas para ver cómo contratan los tutores y dónde dudan.
- Analítica para señalar los pasos que merecían atención.
- Benchmark de patrones de reserva y revisión.
- Arquitectura de información: un paso, una decisión.
- Prototipo y tests para validar el recorrido antes del diseño final.
El diagnóstico apuntó a tres áreas: claridad y orientación, control y flexibilidad y complejidad de la contratación. El reto no era reducir opciones, sino ayudar a comprenderlas, decidir y mantener el control durante todo el recorrido.
Un catálogo que
ayuda a elegir.
Los mismos servicios, con otra organización y otra jerarquía: categorías con iconos, cada servicio con nombre, qué incluye, precio y descuento, y todo vinculado a la mascota (“Cita para Romula”). Los extras aparecen al elegir un servicio principal y la cesta pasa a ser un resumen por mascota, editable línea a línea.

Cada peludo, su atención.
Una sola cita.
Muchos clientes tenían más de una mascota y tenían que repetir la reserva para cada una. Rediseñamos el flujo para añadir varios pacientes en un mismo recorrido, elegir los servicios de cada uno y revisarlo todo desde una única cita.

Flexibilidad,
fecha y hora.
La flexibilidad horaria sale de la lista de servicios y pasa a su propio paso, con cuatro opciones explicadas y su descuento. El calendario es el protagonista: días grandes, marca de disponibilidad y solo las franjas útiles del día elegido, con aviso de huecos restantes.

Confirmar
es revisar.
Los campos grises con aspecto de botón pasan a ser una revisión real de la cita: servicios por mascota con su precio y opción de quitar, veterinario, día y hora editables en contexto, y el pago y el desglose antes del botón final.


Un sistema
para crecer.
Documentamos los componentes con sus estados y reglas de uso —cards, steps, footer de contratación, headers, tabs con iconos, modales, inputs y desplegables— para que cada patrón signifique siempre lo mismo y el producto crezca sin volver a las inconsistencias.
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Baloo Bhai para títulos y Poppins para textos; nunca negro ni cursivas. Y un tono cercano pero profesional: “peludos”, no mascotas; “tutores”, no dueños.



El
resultado.
El rediseño del flujo principal llegó a implementarse: hoy se pueden organizar los servicios de varias mascotas en una única cita y revisar cada decisión antes de confirmar. De un proceso rígido a una contratación más clara y flexible.
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